RELATO - "SU PRIMERA VEZ"
Su primera vez como profesor, su primera clase de su primer curso en el Instituto. Tiembla, pero por dentro. Se enfrenta a una caterva de damitas de 16 años que le observan de arriba abajo, según camina, hasta que se pertrecha en la mesa, al lado del encerado. Se levanta, tras unos segundos de estar sentado, y se presenta. —¡Hola! — dice, intentando parecer informal—, voy a ser vuestro profesor de latín. «Y encima latín —piensa—, para más inri». Las niñas ríen, se lo van a comer. Se lo comen, no le hacen caso. Pasan los días, pasan las semanas. Sus clases parecen todo menos clases: un descoloque, un jolgorio continuo. Se burlan de él, y eso él lo sabe. Y calla. Es un buen tipo, un buen profesor que no ceja en el intento, que es constante. El sigue y sigue, pero las chicas no le dan tregua. «Es que es latín —piensa, disculpándolas—, con sus declinaciones que no le importan a nadie, salvo a mí». Otro día de infortunio. ¡Qué paciencia!, pero él dale que dale, hasta que una tarde, qu...